En nuestra sociedad somos cada vez más conscientes de la necesidad de tener una dieta equilibrada y cada vez nos preocupamos más de tener una alimentación sana. No obstante, las necesidades alimenticias no son las mismas en todas las edades y las requerimientos nutricionales de una alimentación saludable para personas de la tercera edad no son los mismos que para un niño o un adulto.

En el caso de las personas mayores es común experimentar una pérdida de apetito conforme se cumplen años por lo que es especialmente importante tener en cuenta determinadas consideraciones para garantizar una alimentación equilibrada en ancianos.

Consejos para la alimentación de personas mayores

Es especialmente importante limitar el consumo de sal, diversos estudios han determinado que existe una relación directa entre la tensión arterial alta y el consumo de sal por lo que debe limitarse su consumo todo lo posible. Para potenciar el sabor de los platos puede hacerse uso de especias.

Consumir alimentos bajos en grasas saturadas y colesterol: el colesterol de baja densidad, conocido como “colesterol malo”, se deposita en la pared de las arterias e incrementa el riesgo de infarto de miocardio y arterioesclerosis.

Realizar varias comidas al día, al menos 5 y no muy copiosas, en lugar de pocas y abundantes, para forzar menos el trabajo del estómago.

Tener una dieta variada con todos los nutrientes necesarios.

Consumir pescados ricos en ácidos esenciales como omega-3 y omega-6 (salmón, sardinas, etc.)

Consumir aceite de oliva y evitar los alimentos envasados que tienen aceites vegetales con alto contenido en grasas como el aceite de coco o palma.

Tomar leche y lácteos preferentemente desnatados para evitar la ingesta de grasas lo máximo posible.

Aumentar el consumo de frutas, legumbres, verduras y cereales y evitar las carnes rojas.

Tratar de que los platos sean apetitosos, cuidar las presentaciones y presentar un menú variado para intentar limitar la pérdida de apetito asociada a la edad.

Además, es importante evitar los fritos, intentado preparar los alimentos a la plancha con poca grasa.

Es importante vigilar también los hábitos de nuestros mayores relacionados con su forma de comer e intentar que coman despacio, masticando bien los alimentos para evitar problemas al tragarlos.

Si se tienen problemas de masticación o deglución recurrir sobre todo a alimentos blandos, carnes picadas, purés, cremas y zumos.

Es importante también acompañar la dieta sana en las personas mayores con el ejercicio físico adaptado a su edad. Hábitos como andar un poco todos los días o hacer gimnasia adaptada son importantes para mantener cuerpo y mente en buen estado de salud.

Si trabajamos estos 2 pilares, alimentación y ejercicio físico, conseguiremos mejorar la calidad de vida de nuestros mayores.