Actualmente existen dos tipos de test de intolerancias alimentarias que son efectivos y útiles. Uno de ellos es el que realizan los médicos mediante análisis de sangre y otras pruebas y otro es un método más rudimentario que es utilizado por doctores que no tienen acceso a estas pruebas y por otros profesionales de la alimentación.

Test médico

Cuando se sospecha de que se sufre una reacción a un tipo de alimentos el médico puede solicitar la realización de un test de intolerancias alimentariasLas pruebas que se realizan actualmente solo incluyen la lactosa y la sensibilidad no celíaca al gluten. Algunos médicos hacen pruebas de fructosa.

Todavía se están realizando muchos estudios en este terreno y por eso es más que probable que en breve haya nuevas intolerancias que sean consideradas como tal por la comunidad médica y cuyas pruebas sean cubiertas por la Seguridad Social.

Estos test no tienen nada que ver con ciertos análisis que se realizan de manera privada y cuya efectividad ha sido puesta en duda por toda la comunidad médica. Se realizan en clínicas privadas, tienen un alto precio y presumen de dar la lista de todos los alimentos a los que una persona es intolerante, pero no hay evidencias científicas que avalen estos resultados.

Otros tipos de test

Además de los test realizados por los médicos existen otros test más simples que pueden decirnos de manera inequívoca si se sufre una intolerancia alimentaria. Por ejemplo, una persona que sospecha que sufre de intolerancia a la lactosa solo debe de responder a preguntas tan sencillas como si nota esas molestias cuando toma un lácteo y si cuando deja de consumirlos deja de tener problemas.

Un experto en nutrición puede ayudar a determinar qué intolerancias tiene una persona sin necesidad de análisis. Normalmente, lo que hacen es pedirle a la persona que durante un mes siga una dieta muy rigurosa en la que no puede estar incluido ningún alimento sospechoso de causar intolerancia.

Tras hacer la dieta la persona debe de decir si se siente mejor y si es así, habrá que buscar cuáles son los alimentos que causan el problema reintroduciéndolos de uno en uno y viendo cómo reacciona el organismo.

Este método es lento y laborioso pero es totalmente efectivo ya que hay casos de personas intolerantes que, sin embargo, dan negativo en los test médicos y se desconoce la causa de estos defectos aunque los médicos siguen investigando a día de hoy ya que a mucha gente le pasa lo mismo.